Colado en el sexto lugar de la boleta del FpV de la Provincia, el hasta entonces mandamás de la obra pública Julio De Vido fue electo diputado nacional en 2015 y obtuvo fueros parlamentarios. Esa inmunidad de arresto le duró exactos 684 días. Hoy, la Cámara de Diputados, en una sesión veloz aprobó su desafuero por 176 votos a favor. Una hora después, el ex ministro K se entregó en los tribunales de Comodoro Py. En vez de hacer un alegato por su inocencia, cuando ingresaba al Juzgado optó por la ironía: “Mándenle champagne a la doctora Carrió”, dijo desafiante. Esta noche dormirá en la cárcel de Ezeiza.
En Tribunales fue llevado al despacho del juez Federal Luis Rodríguez, quien lo notificó de su detención en la causa en la que se investiga la malversación de fondos por $ 26.000 millonesvinculados a la reconversión de la mina de carbón de Río Turbio.
En ese mismo despacho, se le notificó el procesamiento, embargo y prisión preventiva en el marco de otra causa, la que lleva adelante el juez Claudio Bonadio por supuestos sobreprecios en la compra de gas licuado.
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Julio De Vido prefirió entregarse a ser apresado en su departamento de Libertador y Coronel Díaz para evitar la clásica imagen del detenido esposado y con chaleco antibalas y casco. Solo se lo pudo observar, en una solitaria captura, cuando salía esposado de Comodoro Py para ser llevado a la cárcel de Ezeiza.
El mensaje irónico de De Vido para Carrió fue a propósito de que la semana pasada la líder de la Coalición Cívica había celebrado el pedido de detención con la frase: “¡Qué caviar, qué champagne!”.
