Site icon Radio Cadena Popular San Luis

Detuvieron a un farmacéutico que producía una droga nunca antes vista en Argentina

Captura-de-pantalla-_26_.jpg

Captura-de-pantalla-_26_.jpg

Literalmente nunca hubo algo así. Sebastián Claudio Agostini habría montado un laboratorio clandestino con una máquina de fabricar pastillas capaz de producir 4 mil comprimidos por hora. Las pastillas eran de oxicodona y metadona, opiáceos de un alto poder adictivo.

El potencial adictivo del material que fabricaba era insólito, una nueva frontera para el inframundo dealer argentino: nunca un traficante había caído con una sustancia similar. 

En argentina han llegado drogas sintéticas de todo tipo, algunas casi desconocidas para las autoridades, pero esto es mucho peor, mucho más grave. A Agostini le encontraron oxicodona, comercializada en Estados Unidos bajo el nombre Oxycontin, etilmorfina, metadona; país donde generó una epidemia que duró más de una década, donde entre el 2017 y el 2018 murieron 138 mil personas por asuntos relacionados a esta droga.

Sebastián sabe bien de lo que se trata este tipo de droga: Está registrado en la AFIP dentro de los rubros de farmacéutica y trabajó para varias firmas importantes de esta área laboral.

El farmacéutico fue a contramano de la ola de drogas de diseño: todos sus insumos eran de origen local. Sus sustancias provenían de laboratorios como Parafarm y Verardo, al menos de acuerdo a las etiquetas encontradas. Su máquina, provista de un motor y una tolva, fue fabricada por una empresa de Ciudadela. Las comprimidoras aparecieron a lo largo de los últimos años en diferentes operativos contra dealers, pero siempre manuales, nunca eléctricas y motorizadas.

Esta máquina le permitía a Agostini una capacidad casi industrial para producir su presunto material. Sin embargo, el resto de su proceso era crudo y rudimentario, con equipos caseros de cocina: no había forma de controlar si una pastilla tenía una cantidad de droga letal o nada de droga directamente, una lotería que podría llevar a una sobredosis de opioides y a la muerte en una guardia de hospital.

La división Precursores Químicos de la Dirección de Narcocriminalidad detuvo esta mañana a Agostini y a su mujer, Lucía, luego de una persecución que realizan desde agosto del 2019, donde detuvieron a un dealer acusado de trabajar para él.

Mientras tanto, fuentes en la causa cuentan cosas crueles, que la organización llegó a infiltrar grupos de adictos en recuperación de un hospital público con la excusa de que sus pastillas servían para ayudarlos a rehabilitarse, o que vendían su material como si fuera éxtasis en fiestas, sin aclarar. La investigación a cargo del fiscal Espada continúa.

Fuente: Infobae. –

Exit mobile version