Mientras las autoridades de Télam despiden 354 trabajadores, la Justicia avanza en una causa por supuestas irregularidades en la concesión de un comedor de la agencia. En el expediente a cargo del juez federal Ariel Lijo no hay siquiera un contrato aportado, sólo facturas a nombre de dos personas, un matrimonio monotributista.
El caso se inició por una denuncia contra Rodolfo Pousá, presidente de Télam y otros directivos, responsables de los más 350 despidos ocurridos en los últimos días en el marco de drástico plan de ajuste que lleva adelante el gobierno de Mauricio Macri a instancia del FMI.
Según consta en la causa, hasta septiembre de 2016 ese servicio de comedor era llevado a cabo por personal de planta permanente de la agencia. Sin embargo, según la denuncia, a través de una maniobra encabezada por el gerente de Relaciones Laborales y Logística Carlos Villoldo, se habrían demorado unas refacciones urgentes en las instalaciones de gas de la cocina que culminaron con el corte del suministro el 19 de septiembre de 2016.
Bajo ese pretexto, los directivos de la empresa procedieron a la reapertura del comedor a través de la contratación de la empresa privada “La cocina del virrey”,quienes contaban con hornos eléctricos.
Fuentes judiciales informaron que “no se habría practicado ninguno de los procedimientos de contratación previstos en la normativa vigente, no se cuenta con el contrato. Sólo aportaron las facturas de la prestación de ese servicio” a partir de noviembre de 2016.