Tras el hallazgo del cadáver en la localidad de Chimba; San Juan, la Policía inició el proceso de investigación que concluyó la semana pasada luego de que Evaristo Molina, de 69 años, confesara la autoría del crimen.
Molina manifestó que había asesinado a Yamila porque le había dicho que le iba a contar a su esposa que “andaba con ella” y no quería que lo echaran su casa.
Días antes de la confesión, la madre de la víctima contó a una radio local que la joven se le había aparecido para pedirle justicia.
“No conozco a ese hombre, dicen que era vendedor de gas, pero yo no lo conozco. Mi hija nunca me dijo que tenía miedo, ni tampoco tenía problemas con nadie. No entiendo cómo han tenido sangre para hacerle lo que le han hecho, pero ella no los va a dejar dormir hasta que los pillen”, advirtió.
“Tengo fe en Dios, sé que él va a escuchar mi pedido y se va a hacer justicia. Todavía la veo que viene a mi casa a verme, la siento presente. No puede descansar en paz”, agregó la madre de la víctima.
Fuente: Los Andes