El soborno pasivo, más conocido como pedido de coima, es el delito que, en proporción, menos denunciaron los argentinos durante 2016. En ese año, apenas seis de cada 100 personas alertaron a las autoridades sobre el ilícito.
Este no es el único caso y los números son elocuentes. Casi la mitad de los robos contra los hogares -que incluye también vehículos- no se denunciaron. Y en lo que respecta a delitos contras las personas, la proporción es aún mayor: solo uno de cada tres hechos llegaron a la comisaría o la Justicia. El principal motivo para no denunciar es la desconfianza en las fuerzas de seguridad.
Los datos son oficiales y fueron recogidos durante 2017 por el Instututo Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que junto al ministerio de Justicia de la Nación realizaron la primera Encuesta Nacional de Victimización (ENV).
Para llegar a estos números se encuestaron, durante cuatro meses de 2017, 30.555 hogares de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Se le preguntó a los vecinos si sufrieron diferentes tipos de delitos durante 2016 y el balance permitió conocer las “cifras en negro” que determinaron que el 47,5% de los delitos contra el hogar no se denunció. Además, el 66,3% de las personas no denunció los delitos que sufrieron en carne propia.
Los menos denunciados
De los delitos que encabezan el ranking de los menos denunciados, dos son contra las personas, sin violencia, y uno con violencia. Después del soborno (6,6%) se ubica el acoso sexual, con apenas un 12,5% de denuncias. En tercer lugar quedó la estafa, con el 18,6 por ciento.
Otros casos no denunciados que sobresalen son los fraudes bancarios, que solo se denuncian la mitad de las veces; el robo de autopartes, con 46,6%, y la agresión física, con el 41,6 por ciento.
PORCENTAJE DE DELITOS NO DENUNCIADOS DURANTE EL 2017