“Realmente a veces siento que tengo el peso del mundo sobre mis hombros”, había reconocido Simone Biles el lunes, luego de una dificultosa clasificación que le había dado acceso a las seis finales de gimnasia artística en los Juegos Olímpicos de Tokio. Ese peso pareció trasladarse este martes a su cuerpo: la estadounidense abandonó la final por equipos después de haber intervenido solo en un aparato.
En la primera rotación, la gimnasta nacida en Columbus (Ohio) el 14 de marzo de 1997 no realizó un buen salto en el potro (solo pudo hacer uno y medio de los dos giros y medio planeados) que le valió una calificación de 13,766, la más baja entre sus compañeras y las rusas, con quienes compartían la rotación.
Después de ello, Biles se sentó en en el banco y dialogó con la entrenadora del equipo estadounidense, Cecile Landi. Luego abandonó durante unos minutos la zona de competencia en el Ariake Gymnastics Center, aparentemente con una molestia física.
Simone Biles no hizo un buen salto en el potro este martes. Luego abandonó la prueba por equipos. (Foto: Ashley Landis / AP)
Al volver, debía intervenir en barras asimétricas (su presencia estaba anunciada en los cuatro aparatos), pero su nombre desapareció de la nómina estadounidense. La reemplazó Jordan Chiles. Poco después, se confirmó su baja en el resto de las pruebas.
“Simone Biles se ha retirado de la competición final por equipos debido a un problema médico. Será evaluada diariamente para determinar la autorización médica para futuras competiciones. ¡Pensando en ti, Simone!”, comunicó a través de su cuenta de Twitter USA Gymnastics, el organismo rector de ese deporte en los Estados Unidos.
El gran interrogante ahora es saber si la ganadora de 19 títulos mundiales estará disponible para competir en las cinco finales que tiene por delante: el jueves tendría que participar en la de la prueba general individual y entre el domingo y el martes próximos tendría que hacerlo en las de las cuatro especialidades (salto, suelo, potro, barras asimétricas).
En estos Juegos, Biles, quien obtuvo de cuatro medallas de oro y una de bronce en Río de Janeiro 2016, se enfrenta a la posibilidad de igualar (e incluso superar) el récord de nueve medallas de oro de la soviética Larisa Latynina, que las logró entre Melbourne 1956, Roma 1960 y Tokio 1964.
El domingo, Biles había accedido a las seis finales en juego y había terminado como líder del concurso general, aunque había cometido algunos errores poco habituales en ella. “No fue un día fácil o mi mejor jornada, pero lo superé. Parece que la presión no me afecta, pero a veces es difícil”, había admitido la mejor gimnasta del mundo.
Clarín.-
