Hostigado por los hinchas del Nápoli, hizo dos goles pero los nervios le jugaron una mala pasada.
Fue otra noche especial para Gonzalo Higuaín en el fútbol italiano. El Pipita marcó dos goles para Juventus ante su ex club Napoli para meter a su equipo en la final de la Copa Italia . El delantero argentino vivió una jornada especial en el San Paolo, donde los hinchas locales no le perdonan haberse ido a la Vecchia Signora y se lo hicieron saber con silbidos e insultos que Higuaín contestó a su manera.
En el calentamiento previo al partido, Pipita recibió una estruendosa silbatina cuando dejaba la cancha y respondió con un gesto. Fue entonces cuando se equivocó de vestuario para la carcajada de algunos.
Fuente : Diario de Cuyo