Lionel Messi celebra este miércoles sus 33 años y por primera vez lo hizo en una cancha. Fue en el triunfo de anoche ante Athletic Bilbao (1-0) que afirmó a Barcelona en la punta de la liga española.
El rosarino no pudo marcar su gol número 700, y así entrar al club selecto que integran Josef Bican, Pelé y Romario, Ferenk Puskas, Gerd Müller y Cristiano Ronaldo.
A pesar de los 33, Messi tiene una condición física impecable y supo adaptar su estilo de juego a su edad, cambiando la explosión en el arranque por el panorama, pases en profundidad y una impecable puntería en los tiros libres. La sapiencia por encima de la velocidad y la intuición.
El Messi de hoy difiere muchísimo del chico de La Masía, que llegó desde Rosario, y se distancia de aquel rápido delantero de pocas palabras de la época de oro con Guardiola.
La paternidad (tiene tres hijos varones) cambió su carácter. Porta la cinta de capitán sin peso, tanto en Barcelona como en el seleccionado argentino. Líder en la cancha y fuera de ella al fin.
El Messi actual tiene más roces con los dirigentes, discute más y ya no oculta sus emociones.
Con Barcelona, su único club hasta el momento, ganó todo lo que se propuso. Desde la liga española hasta la Champions League y el Mundial de Clubes.
Es el máximo goleador histórico de su club y de los superclásicos contra el Real Madrid, contabiliza 250 asistencias y alzó seis veces el Balón de Oro, entre varios logros colectivos e individuales, pero siempre va por más.
Messi tiene claro que la vida pasa muy rápido, que el oficio de futbolista es corto.
En octubre del año pasado dijo que descubrirá con el paso del tiempo “cuánto hilo le queda en el carretel”. A veces cree que tiene 25 años para hacer las mismas cosas de entonces, pero el cuerpo manda y el cuidado se intensifica.
Y así como ganó todo con el equipo culé, con el seleccionado argentino se siente en deuda. Estuvo muy cerca en Brasil 2014 en la final contra Alemania y en las dos finales de Copa América en 2015 y 2016.
Messi festeja los 33 años al tope de la competencia futbolística, con todas las dificultades y responsabilidades que eso conlleva, a la espera de una continuidad sin sobresaltos. Su figura aún luce y maravilla al mundo.
Fuente: Télam.
