Con los sueños acuestas, pero con la carga de estar lejos de la familia, hace cuatro años dejaba su pueblo natal Concarán, para hacer una prueba en uno de los más grandes del fútbol, River Plate. El desafío era enorme, pero las ganas eran mayores. Tomás Castro, el puntano que con tan sólo 14 años llegó al lugar donde muchos sueñan, pero pocos alcanzan.
Juega de volante por la derecha o de doble cinco, pero no tiene reparos en sacrificarse y defender si el conjunto lo necesita, la lógica indica que los juveniles del “Millonario” tienen que imprimirle la misma intensidad al juego que muestra la Primera, siguiendo la línea que pregona para sus equipos Marcelo Gallardo.
En diálogo con Pasión Deportiva, en Radio Cadena Popular, Tomás habló sobre su corta pero prometedora historia, cómo es hoy entrenar con la Reserva, a un paso de la Primera de River bajo las órdenes del “Muñeco” y cómo vive en la pensión del Monumental, con un mensaje especial para los más chicos que sueñan con llegar a triunfar en el mundo del fútbol.
¿Cómo fueron tus primeros pasos en el fútbol?
Arranqué a los cuatro años en una escuelita de fútbol infantil de mi pueblo, jugué ahí hasta los doce. Al principio no me gustaba mucho pero como veía que todos mis amigos jugaban le dije a mi viejo que me llevara.
A los 12 años estaba Jorge Griffa trabajando en San Luis, había formado un seleccionado de la Liga del Valle del Conlara y quedé entre los elegidos. Nos consiguieron pruebas en distintos clubes y a mí me llevaron a River.
¿Cómo fue esa primera prueba?
Al principio tenía un poco de inconsciencia del lugar donde estaba, era chico. Estuve cinco días en River y fue en el último entrenamiento de la semana que me hablaron los coordinadores. Me dijeron que me daban una semana para ir a Concarán, armar mis cosas y volver a Buenos Aires para ya quedarme, la verdad fue algo muy lindo.
¿Cómo se lo dijiste a tu familia?
Mis viejos no sabían nada, los llamé por teléfono después del entrenamiento y les conté, sin dudarlo les dije que quería venirme a River. Ellos por un lado no querían porque era muy chico, pero me dejaron decidir a mí, era enero de 2014. Arranqué jugando en pre novena, que era la última categoría de infantiles y ya al año siguiente pasé a Juveniles.
Castro, es un apellido ligado al fútbol en Concarán…
Somos una familia muy metida en el fútbol del pueblo, mi papá jugó y mi abuelo que también lo hizo y fue director técnico en el Atlético Concarán. Siempre me llegan mensajes de la gente de mi pueblo, estoy muy agradecido por el apoyo que me dan especialmente por las redes sociales y la verdad que es muy lindo.
¿Cómo es la vida en la pensión a metros del estadio Monumental?
La convivencia es muy buena, somos 80 chicos del interior, nos llevamos muy bien y no nos falta nada, tenemos todas las comodidades, algo que en muy pocos clubes se ve.
Hay mucha gente en River que trabaja en la disciplina de los jugadores, nos exigen ir al colegio como una prioridad, están pendientes del comportamiento en la pensión y los cuidados en la alimentación.
¿Cuáles son tus principales características como jugador?
Soy volante por derecha, me destaco por el juego, más que nada por el desborde pero a la hora de defender si lo tengo que hacer no tengo problemas. Acá en el club nos piden que sigamos la línea de la Primera, que es un equipo que juega con mucha intensidad y hacen mucho hincapié allí.
¿Por qué es tan seductor jugar hoy en River? Después del paso por la B, da la sensación que recobró esa identidad que lo distinguía…
Tuve la suerte de llegar al club cuando arrancó la época dorada de River, con la llegada de Marcelo Gallardo creo que cambiaron muchas cosas en el club, porque es un técnico que le da mucha importancia a las inferiores, está muy atento y conoce los jugadores, por ahí creo que viene esa reivindicación.
¿Has podido dialogar con Gallardo, con su cuerpo técnico?
Si he tenido oportunidad de hablar con él. A los juveniles nos habla mucha de la intensidad con la que pretende que juegue el equipo. Se nota que sabe mucho y logra sacarte lo máximo como jugador.
En el plantel hay muchos chicos de divisiones inferiores, Gallardo es un muy buen líder, le da confianza al jugador y creo que ahí radica el éxito.
De acuerdo a tu experiencia, ¿Qué le podés decir a los chicos que sueñan con entrar al vestuario, salir a la cancha y ver una hinchada como la de River?
Que primero traten de divertirse, de jugar al fútbol que es lo más lindo, después llegarán las responsabilidades, pero que ante todo disfruten de este juego que es hermoso.
Jorge Grifa en el pasado, Marcelo Gallardo en el presente, la escuela de futbol infantil de Concarán antes, el Monumental ahora, un camino recorrido y mucho por andar, hoy con 18 años para Tomás Castro, los sueños siguen intactos y a punto de hacerse realidad.
María José Aguas – Especial Radio Cadena Popular-Pasión Deportiva
Fotos: River Plate
