El partido era de la séptima división, entre chicos de 15 años. Tres de ellos terminaron hospitalizados. La violencia volvió a hacerse presente en el fútbol, pero esta vez es en circunstancias más preocupantes: en un partido protagonizado por chicos. Los propios jóvenes iniciaron una batalla campal en la Liga Amateur de La Plata, que terminó con al menos tres heridos.
Todo ocurrió este domingo, en un partido de séptima división entre CRIBA y Porteño. El juez decidió amonestar a uno de ellos y su reacción fue violenta: le propinó un golpe de puño en la cara, seguido de una patada.