El delincuenre interceptó a una mujer de atrás y tras empujarla, le arrebató un teléfono celular y huyó.
No obstante, para mala suerte del ladrón, su acción fue advertida por vecinos del barrio que salier a impedir el delito. Tras escuchar los gritos de la mujer no dudaron en ir tras el ladrón.
La persecución terminó a pocos metros, los vecinos cansados de hechos de inseguridad de símiles características, lograron reducir al delincuente y mantenerlo inmóvil hasta el arribo de la policía, la cual fue alertada por otros vecinos que observaron la situación.
El joven tenía en su poder el teléfono que le había sustraído a su víctima e inmediatamente quedó detenido.
