Los infractores a la Ley de Protección de Fauna, Caza y Pesca viajaban en un automóvil conducido por un hombre de 51 años, que iba acompañado por sus dos hijos, uno de ellos menor de edad.
Al inspeccionar el rodado, los policías encontraron dos armas de fuego, proyectiles, varios cuchillos y un ejemplar de ñandú, producto de la caza.
