La propietaria del rodado detalló que rompieron el vidrio de la puerta derecha delantera, aparentemente con una bujía, para finalmente llevarse solo una campera del interior del habitáculo.
“Por el lugar no se ve nunca presencia policial, es una zona liberada”, aseguró Ramos.
Como consecuencia de las roturas provocadas por los delincuentes, Natalia deberá invertir más de $3.000 en el reemplazo y colocación del cristal.
ENTREVISTA: Milton Godoy / REDACCIÓN: Facundo Rebol
