DIGO LA MAZAMORRA
La Mazamorra, ¿sabes?, es el pan de los pobres,
la leche de las madres con los senos vacíos,
– yo le beso las manos al Inca Viracocha
porque inventó el Maíz y enseñó su cultivo -.
Sobre una artesa viene para unir la familia,
saludada por viejos, festejada por niños,
allá donde las cabras remontan el silencio
y el hambre es una nube con las alas de trigo.
Todo es hermoso en ella: la mazorca madura,
que desgranan en noches de viento campesino,
el mortero y la moza con trenzas sobre el hombro
que entre los granos mezcla rubores y suspiros.
CAPITÁN DE PÁJAROS
Yo, Antonio Esteban Agüero,
capitán de pájaros,
general de livianas mariposas,
estoy en Buenos Aires,
la capital del Plata,
para ser presidente
y organizar la Patria.
Detrás he dejado
los pueblos que me siguen,
ejército de alondras,
la división blindada de los cóndores,
las águilas que saben del sabor de la piedra,
calandrias,
chalchaleros,
chiriguas mañaneras,
los secretos lechuzos que me pasan
la información del día y de la noche.
CANCIÓN PARA SALUDAR AL SOL
Desnudo,
con las manos en alto,
Te saludo.
Con gritos de flores,
y suspiros de hierbas,
te saludo.
Como el joven gallo
de cresta morada que presiente
tu marea en la sombra,
te saludo.
Con la voz,
con el pulso,
con el yo,
desde el nudo
de serpientes azules
y escarlatas
donde surge la sangre,
te saludo.
CANTATA DEL ABUELO ALGARROBO
I Parte
Padre y Señor del Bosque,
Abuelo de barbas vegetales,
Yo quisiera mi canto como torre
para poder alzarla en tu homenaje;
no el canto pequeño de la flauta
dulce, delgado, suave,
la de cantar la rosa y la muchacha,
sino el canto del mar; un canto grave,
con olores de vida y con el pulso
musical y viviente de la sangre.
Algarrobo natal.
Preludio Cantable
FRAGMENTO
De nuevo.
Nuevamente.
Como hace tres mil años.
Cuando Homero
Soltaba mariposas
Pájaros
Dioses
Arqueros
Y barcos
En medio de las plazas
Al borde de los patios
Sobre azoteas claras
En ciudades de muros herrumbrados
Y la gente
-marineros,
campesinos,
soldados-
disputaba lugares para oírle
regresemos al canto
Como al viejo país
Y a sus banderas
Que una vez traicionamos,
Como aquel que regresa
Luego de un ciego, largo
Difícil, triste viaje
Al hogar de los padres y comprende
Que allí esperaba lo buscado.
Antonio Esteban Agüero nació en Piedra Blanca, San Luis, el 7 de Febrero de 1917 -1970. Fue Maestro Normal Nacional en la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles” de la Ciudad de San Luis. Desempeñó cargos públicos en su provincia.
“Retrato de una dama” logró el 1º Premio de Poesía y Medalla de Oro, 1947, de la Dirección General de Cultura de Córdoba, “Las cantatas del árbol” y “Romancero de niños” recibieron el 1º Premio Nacional de Literatura Regional. Sus publicaciones: “Poemas lugareños” (1937), “Romancero Aldeano” (1938), “Pastorales” (1939), “Romancero de niños” (1946), “Cantatas del árbol” (1953), “Un hombre dice a su pequeño país” (1972), “Canciones para la voz humana” (1973) y “Poemas Inéditos” (1978).
Fotos – Web.-
