Todos los días se multiplican los pedidos y las consultas desesperadas de la gente que quiere trabajar. Que ya no dispone de efectivo para lo básico y que necesita generar ingresos para cubrir alquileres, servicios y sueldos de sus empleados. También temen por la situación que pueda quedar tras el tiempo que dure el confinamiento. Y “cuánto puedan aguantar”.
Los que pueden trabajar con sus puertas abiertas, cuidan los protocolos a cumplir, mientras intentan no perder todo el stock que tienen, ya que muchos aún no logran reponer mercadería o no pueden por las limitaciones existentes. Los que trabajan de forma on line y con envío a domicilio buscan reinventarse, aunque para algunos tampoco resulta y siguen sin vender o generando más pérdidas que ganancias.
Ni hablar del sector turístico que en Villa de Merlo es sin duda el más afectado y junto a eso el golpe repercute directamente en toda la economía local.
Mientras se respeta el aislamiento social y todas las medidas presentadas por el Gobierno nacional, provincial y local, la gente se sigue preguntando ¿cuándo se podrá trabajar? Por el momento no hay respuesta segura.
Fuente: InfoMerlo
