Varias horas de la mañana de este lunes estuvieron abocadas a salvar la vida de Alma, que nació con una rara malformación producida por falta de continuidad esofágica.
“El esófago es un tubo que une la laringe con el estómago. Al no tener continuidad, si a la pequeña no se le resolvía la situación en forma urgente, podía llegar a morir por asfixia”, explicó el doctor Roberto Schwartz, cirujano infantil que comandó un amplio equipo de trabajo multidisciplinario.
Además, la parte distal del esófago está unido al árbol respiratorio por lo que se le realizó una cirugía para darle continuidad al esófago y resolver la fístula que podía ocasionar daño pulmonar permanente.
“Se necesita mucha tecnología y formación neonatal para resolver este problema y un equipo quirúrgico entrenado para resolver este tipo de cirugía. No es común que se hagan en la salud pública”, agregó Schwartz.
Por estas horas, Alma transita el postoperatorio, que hasta el momento presenta parámetros normales.
Participaron de la cirugía, el Servicio de Neonatología, el equipo de cirugía infantil, anestesistas y enfermeros.