En el marco del aislamiento social obligatorio para prevenir el coronavirus, el pasado viernes, desde el Ministerio de Salud de la Nación se sugirió realizar lo denominado como sexting o sexo virtual. Se trata una actividad en la cual se envían imágenes o videos de carácter erótico a través de las redes sociales, para fomentar la masturbación entre los participantes de la conversación. De esta manera, el gobierno nacional busca que no se rompa el aislamiento por las necesidades sexuales de las personas, y que las mismas sean satisfechas mediante lo virtual.
Pero esta práctica no queda exenta de consecuencias. Walter Agüero se comunicó con el programa “Resumen de sábado”, en Radio Cadena Popular para contarnos sobre los problemas que puede generar el envío de este tipo de archivos.
Agüero definió a la sugerencia del Ministerio de Salud como “una desafortunada recomendación”, debido a que el sexting ha provocado el suicidio de muchos jóvenes y “abre las puertas para lo que es el grooming y lo que es el acoso”.
El cibersexo es una de las temáticas más combatidas por los especialistas en seguridad informática. “Que alguien lo promociones y lo diga en voz alta en representación de un estado nacional. la verdad que reviste un hecho gravísimo que ni siquiera puede medir las consecuencias que puede llegar a haber sobre lo social y ni qué hablar desde el punto de vista tecnológico, sabiendo que las redes son fácilmente hackeables”, expresó Walter.
“Imaginemos el contenido de alto voltaje y erotismo que está cursando en internet puede ser factible de robarse pueda ser factible de poder robarse para, después de un tiempo X, sirva de chantaje o de extorsión”, dijo el especialista en ciberseguridad con respecto a una de las consecuencias que pueden llegar a surgir por el sexo virtual.
Otra de las consecuencias destacadas, es la cuestión de los menores de edad que practican sexting, debido a que el material privado enviado por estos puede llegar a manos de adultos.
El especialista se refirió a la recomendación al manifestar: “Si bien es una práctica común, no tiene que más que otra cosa que manejar ‘un distanciamiento social’ que creo desafortunado”.
Por otro lado, aclaró también que cada publicación, cada mensaje y archivo compartido en las redes sociales, quedan grabados en un “ADN personal” informático y esto no se borra, lo que puede traer distintos problemas a futuro en el ámbito laboral o en el ingreso a distintos países. “Por más que tome todos los recaudos, esto en algún servidor queda”, dijo Agüero y agregó: “Hay alguien que lo va a recordar, y ese alguien se llama Inteligencia Artificial; y hay un dispositivo o un equipo que guarda esa información y la va a guardar por siempre”.
“Alentar este tipo de prácticas es ir contra la seguridad que estamos buscando, y con lo que persiguiendo y tratando de combatir hace años”, concluyó el especialista.
