Llegaron al otro lado del planeta el 29 noviembre a las 17:30, tras 29 horas de viaje en avión, en el que hicieron escala en Sao Paulo, Turquía y Guangzhou; y una hora y media en auto desde aquella ciudad a Dongguan, donde queda la clínica. Allí a esa hora, ya es de noche, fueron recibidos por el personal de la clínica. Se vieron sorprendidos por los aromas, la comida y el idioma, completamente desconocido para ellos.
La historia de cómo Mateo perdió la visión no supera el año. Comenzó con nauseas, vómitos y dolor punzante en los ojos en enero. Tras consultas, sin respuestas claras, de varios especialistas, en el Centro Médico Santa Lucía le recomendaron estudios más profundos. Ahí fue que dieron con la malformación que padecía, que ocurre en el cerebelo e impide la circulación de líquido encefálico a la médula espinal. A eso se le sumaba una fuerte hipertensión en el cráneo.
De ahí fueron al hospital Humberto Notti, en Mendoza, donde trataron su hipertensión y hasta le dieron el alta en marzo. Pero la solución duró solo unos días y de a poco dejó de ver. En abril volvieron a Mendoza, donde tras múltiples intervenciones drenaron el líquido que tenía alojado en la base de la nuca. Sin embargo, ya no veía. Era consecuencia de que sus nervios ópticos habían quedado atrofiados, a raíz de la gran presión que sufría en la cabeza, les explicaron en el Instituto Saldivar, de la misma ciudad.
Allí fue donde le dijeron que no había tratamiento existente en Argentina, pero la recomendaron la clínica china donde hoy se encuentran.
El 7 de setiembre fueron recibidos por la Asociación de Rally Puntano Apryn y el 21 sortearon una moto familiar. El 9 de noviembre hicieron una fiesta retro y el 18 de ese mes una peña. “Nos terminaron faltando 50 mil pesos. Nosotros podemos terminar de pagar antes de que termine el tratamiento”, detalló.
Hoy todavía sortean, por 50 pesos el numerito, un lechón, una caja navideña y pollos, a los que se puede acceder en el Facebook del padre (Darío González) y que se sorteará el 21 de diciembre en Lotería Nacional Nocturna.
FUENTE: VíaSanLuis