Días atrás, se realizó un procedimiento, en el cual un camión perteneciente a un Supermercado de la ciudad, transportaba lácteos (leche, yogurt, entre otros), con una temperatura de 2º a 4º bajo cero, cuando la misma para este tipo de productos debe ser de 2º a 8º.
La funcionaria, explicó que cuando se congelan los lácteos, el agua termina afectando el producto y no es apto para el consumo humano.
Otra irregularidad que encontraron los inspectores, fue que los lácteos no contaban con las correspondientes facturas. Por tales motivos, se procedió al decomiso de la mercadería y las actas labradas, fueron elevadas al Tribunal Municipal de Faltas.