En el lugar, según declaraciones de un testigo: “yo venía llegando en sentido contrario, vi que había una polvareda y cuando bajo la velocidad, veo el auto ahí tirado entre medio de la tierra. La señora gritaba ¡Ayúdenme que estoy apretada!. El auto la despidió y tenía las piernas apretadas, yo lo único que hice fue levantar el auto y ella con su propia voluntad trató de salir. Ahí le presté el celular para llamar a los familiares y también le apagué las luces del auto, que estaban prendidas”.
En el lugar trabajaron profesionales de la Salud y quienes luego trasladaron a la única ocupante del vehículo al Hospital del Sur.
Foto: Tomás Quiroga Tereschuk
