Los inversores están mirando más a las posiciones en pesos que a los dólares, y sorpresivamente para la City, en el inició de la semana, el precio del billete estadounidense en la plaza mayorista volvió a caer un día antes del final del mes, época en la que suele haber una demanda notoria de divisas por parte de empresas y bancos para pagar compromisos en el exterior.
La clave de este comportamiento de los inversores se encuentra en que las tasas de interés a corto plazo ofrecen una rentabilidad de 46,5% (equivale a 3,9% mensual), mientras que el valor de la moneda norteamericana cae 5,5% en lo que transcurre del mes.
En resumen, a contramano de lo previsto, el tipo de cambio tocó su menor precio desde el 12 de julio pasado y el volumen total negociado cayó 30% respecto a la previa para registrar u$s406,5 millones. Un nivel muy bajo para esta fecha.
Así, por ejemplo, en el segmento mayorista, la divisa estadounidense se vendió a $27,255, un retroceso de siete centavos en comparación al viernes.
En la subasta diaria de u$s100 millones realizada a media rueda por el Banco Central, por orden del Ministerio de Hacienda, el precio de corte fue de $27,31.
La oferta de dólares provenientes de liquidaciones cerealeras fueron muy escasas y los bancos tuvieron menores volúmenes de negocios por ser fin de mes. En cambio, los inversores de todo tipo fueron los que aportaron divisas para hacerse de pesos, y colocar a mejores rendimientos financieros, para optimizar sus negocios.
Respecto a las ganancias de las posiciones en moneda local, en el mercado secundario de Lebac se operó este lunes la tasa de interés a más corto plazo (16 días) con una suba de 1,5 puntos porcentuales, para registrar 46,50% anual, y a 113 días fue de 42,35%, en una plaza en la que se negoció un equivalente en pesos de u$s375 millones.
Escucha Puntos de Vista con Daniel Falduti. 31 de julio de 2018.