Hasta 1934 no había coparticipación de impuestos y, sin embargo, la Argentina funcionaba correctamente. La coparticipación es un mecanismo que les ha permitido sobrevivir a las provincias inviables sin tener que resolver problemas de fondo tal como sería, por ejemplo, avanzar en la regionalización. La consecuencia de la coparticipación es
- la permanencia de un régimen tributario inviable,
- el peso excesivo de Nación,
- la mendicidad obligada de varios territorios y, para colmo,
- la instatisfacción general
Por lo tanto, no es ridículo preguntarse acerca de la posibilidad de eliminar ese régimen que sólo importa a los gobernadores de provincias inviables. En ese contexto, Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentina) produjo un interesante informe alusivo.
PUNTOS DE VISTA: DANIEL FALDUTI
