Las lágrimas siempre están presentes en nuestra vida. Tanto cuando nos emocionamos por cosas buenas o cuando lloramos para expresar una profunda tristeza. También cuando picamos cebollas, se nos meten piedritas en los ojos o hasta cuando algo nos da alergia.
¿Alguna vez te pusiste a pensar por qué sucede que, luego de llorar por algún sentimiento de emoción, te sentís más liberado y sin tantas presiones encima? Hay una explicación científica que revela la razón.
Según contó el médico oftalmólogo Rogelio Ribes Escudero a Clarín, esto se debe a que esas lágrimas emocionales suelen liberar la mayor cantidad de hormonas.
Varios estudios descubrieron que las emocionales tienen un contenido más alto en hormonas de estrés, como la ACTH o encefalina. Por ese motivo, cuando lloramos, se eliminan parte de las hormonas que producen estrés. Así, las encefalinas, que son un calmante natural, promueven una sensación de bienestar.
Además, llorar trae más beneficios:
Las lagrimas son buenas para la visión, tienen la capacidad de evitar la deshidratación de las membranas mucosas de los ojos, pues los lubrica y los mantiene perfectamente humectados, lo cual es muy útil para mantener la vista en perfectas condiciones. Además, los expertos aseguran que, si las personas no tuvieran la capacidad de llorar, su visión se vería afectada con más facilidad.
Pueden matar algunas bacterias, ya que tienen la capacidad de matar ciertas bacterias en cuestión de minutos, ya que contienen un poderoso fluido llamado lisozima, de esta manera nos protegen de algunos gérmenes que provocan, por ejemplo, los resfriados, entre otras afecciones.
También pueden eliminar toxinas: Las lágrimas que se derraman cuando tenemos alguna emoción fuerte, un dolor que nos afecta de tal manera que provoca el llanto fuerte y difícil de calmar, son una excelente terapia que nos sirve para eliminar todo tipo de toxinas que se van acumulando en el organismo a causa del estrés, entre otros motivos.
Clarín