El 50 por ciento de las máquinas en Argentina todavía cuenta con el software de Microsoft.
Los cajeros con Windows XP, el software que Microsoft lanzó a fines de 2001, pueden ser hackeados fácilmente mediante las “Sticky Keys”, el sistema de teclas especiales que simplifica la pulsación de atajos de teclado para usuarios con problemas de accesibilidad.
Si bien el hackeo fue realizado en una de las sedes del banco estatal ruso Sberbank, se estima que el 50 por ciento de los cajeros automáticos (ATM) de Argentina aún se mantienen en funcionamiento con Windows XP, un sistema obsoleto y sin soporte oficial, mientras que el restante ya realizó la migración a Windows 7.
Los ciberdelincuentes se aprovechan de las vulnerabilidades encontradas en este tipo de expendedoras de billetes mediante un virus informático llamado Ploutos, descubierto en enero de este año, que facilita la extracción de dinero de forma no autorizada.
Pero el caso de Sberbank no se trata de un software malicioso, sino de la la utilización de las ‘Sticky Keys’. Los hackers demostraron que con presionar la tecla ‘Shift’ varias veces se puede tener acceso a la configuración de Windows, la barra de tareas y el menú de inicio del sistema operativo desde la pantalla táctil.
A partir de ahí, el ciberdelincuente puede introducir el virus informático con el objetivo de modificar los scripts de arranque automáticos, apagar el cajero o realizar un fraude bancario.
