Ésta florece a mediados de verano y produce flores de color lavanda rosado que forman pequeños grupos. Las flores atraen a las abejas y la miel producida es altamente valorada. Las hojas son muy aromáticas y tanto éstas como los tallos y flores se pueden consumir.
El tomillo, Thymus vulgaris, alcanza una altura de entre 15 y 50 cm. Lo plantaremos en un lugar donde pueda recibir muchas horas de sol al día, es una planta originaria de la cuenca mediterránea al fin y al cabo, y el suelo debe tener un drenaje excelente. El suelo debe secarse por completo entre riego y riego, es una planta muy bien adaptada a las sequías propias de su entorno natural y sus raíces se pudren ante un exceso de humedad.
El tomillo puede reproducirse por semillas, esquejes y por acodos. Se puede cultivar en interior si vives en una zona de inviernos muy duros. Meteremos la maceta en casa en otoño pero previamente comprobaremos la presencia de insectos en la planta. Un spray con agua y jabón nos permitirá eliminar los insectos. Dentro de casa la planta necesitará al menos cinco horas de sol diarias. Iremos rotando la maceta para que toda la planta reciba la luz uniformemente. Podemos colocar lámparas fluorescentes en caso de no haber sol durante una temporada, a unos 15 cm sobre la planta y 14 horas al día.
En cambio si vivimos en un lugar de clima templado podemos plantar tomillo donde queramos, literalmente crece en cualquier lugar donde haya un poco de tierra para hincar sus raíces. En el jardín podemos cultivarlo cerca de las plantas comestibles u ornamentales. El tomillo aleja al gusano de la col y otros insectos. También se dice que mejora las cualidades aromáticas de otras hierbas y plantas.
En la cocina se usa sobre todo para aromatizar platos fuertes, sus cualidades digestivas favorecen la digestión de las grasas. Se puede añadir desde el comienzo de la cocción pues no pierde cualidades con ésta. Para los usos culinarios usaremos siempre el tomillo desecado. Para ensaladas y platos fríos puede usarse fresco pero con cuidado y pelando el tallo, puede tener un sabor demasiado fuerte si lo usamos fresco.
Las infusiones de tomillo son un tratamiento excelente para diversas enfermedades. Tiene efecto bactericida y va muy bien para la digestión cuando nos hemos excedido comiendo.
Fuente: Guia de jardineria.
