La turbulencia financiera y las profundas depreciaciones de la moneda golpearon al hornero, que en dos años perdió el 71% de su valor en dólares. En ese momento, con un dólar a $ 18.05, el billete de $ 1000 equivalía u$s 55,40.
Esto, sin contar la inflación acumulada en este periodo: con un 118% de incremento en el índice de precios, para mantener su poder adquisitivo, el billete de mayor denominación ahora tendría que ser de $ 2180,86. Es decir, que el billete de $ 1000 perdió más de un 50% de poder de compra.
Durante la presidencia de Federico Sturzenegger en el Banco Central, la autoridad monetaria puso en circulación billetes por montos superiores al de $ 100, no sin resistencia de algunos sectores. Así, presentó la”familia de animales autóctonos” que incluyen al Yaguareté en el papel de $ 500 y a la ballena franca austral, en el de $200. Todos se vieron afectados por la combinación entre el salto del dólar y el aumento descontrolado de los precios.
Ahora, el presidente electo, Alberto Fernández anunció su intención de “lavarles la cara” y devolver a los próceres argentinos a los billetes.
Según el último dato disponible en el BCRA, en el país hay 5082 millones de billetes en circulación, de los cuales 225,5 millones corresponden al de mil.
Ana Clara Pedotti
Los Andes.-
