El Gobierno subió el piso a partir del cual los asalariados pagan el Impuesto a las Ganancias a $175.000. El decreto de necesidad y urgencia que oficializa la medida se publicó en la tarde del jueves en el Boletín Oficial.
De esta forma, aquellos trabajadores que, a partir de septiembre, perciban una remuneración bruta mensual de hasta $175 mil, no pagarán el impuesto. Gozarán, además de la exención del Sueldo Anual Complementario (SAC) o aguinaldo de diciembre. La medida incrementa el piso de $150 mil y el umbral de $173 mil a $175 y $203 mil, respectivamente.
Además, se exime del pago del aguinaldo a los trabajadores cuya remuneración promedio del segundo semestre no supere los $175 mil. Con la actualización, 1.267.000 personas que dejaron de pagar el Impuesto a las Ganancias cuando se aprobó la ley en abril, seguirán sin pagar el impuesto, lo que permite mantener el universo de los beneficiados.
“La reforma de Ganancias llevada a cabo por el Gobierno nacional es sustentable y progresiva”, destacó Economía. Indicó que “durante la administración de Juntos por el Cambio se duplicaron los trabajadores y trabajadoras alcanzados por este impuesto”.
La Ley buscó volver a los niveles anteriores al período 2015-2019, y que 1,3 millones de trabajadores dejen de pagar el tributo, destacó. También permitió, según Economía, que sólo el 11% de los trabajadores registrados en relación de dependencia paguen el impuesto.
Por último, el mínimo no imponible del impuesto, todas las deducciones y las escalas volverán a actualizarse a partir del 1 de enero del 2022, en función de la evolución de los salarios.
Fuente: Filonews.
