Muchas son las dificultades que se desataron durante la pandemia y una de ellas es la del desconocimiento a la hora de prevenir los contagios.
Ante las dudas, las medidas de prevención en Argentina fueron dictadas de forma firme e irrestricta por parte de las autoridades sanitarias. Esto generó que aquellas personas que pertenecen al grupo de factor de riesgo (personas de edad avanzada, hiperobesos, asmáticos, entre otros) se vieran aislados de la sociedad de una manera que va más allá de la cuarentena que llevan a cabo el resto de las personas.
Otra de las problemáticas, es la del paso interprovincial, donde las fronteras se encuentran intervenidas, cerradas, lo que impide la libre circulación dentro del país.
Esto tiene el objetivo de evitar que nuevos contagios emigren de provincia en provincia, pero a pesar de que se sigan todos los protocolos necesarios, se hace dificultoso el ingreso y egreso provincial.
Los marcados protocolos no dan espacio a subjetividades, y las autoridades intentan interrumpir cualquier tipo de irregularidades.
La estigmatización de los contagiados del virus, la lejanía de la compañía familiar y la falta de cuidados hacia quienes necesitan una presencia humana constante, han generado más de una triste anécdota en esta pandemia. Uno de ellos es el que pasó la pediatra Fernanda Mariotti, quien, tras haber sido internada por tener coronavirus, se le prohibió visitar a su madre, Martha Pedrotti, quien pertenecía al grupo de factor de riesgo, ya que tenía 84 años.
El 20 de julio del 2020, días antes de que se le diera de alta a la doctora, Martha perdió la vida.
Esto llevó a Mariotti a hacer una revisión a lo establecido por las autoridades sanitarias del país y presentó un proyecto que contempla casos especiales, con el objetivo de “humanizar” los protocolos.
Por ello, la pediatra dialogó con los integrantes del programa “Más Temprano”, para Radio Popular, y brindó detalles sobre esta propuesta.
