Como todos los años, Susana Giménez terminó su ciclo en Telefe, armó las valijas y partió rumbo a Punta del Este para disfrutar en familia -y con amigos- de las Fiestas. La conductora aprovechó su cuenta de Instagram para compartir una postal casera de La Mary, la primera mansión que construyó en Uruguay. “Con o sin sol, el verano en La Mary se trata de horas de charla alrededor de la pileta con familia y amigos hasta que caiga el sol”, destacó. Pero, ¿qué fue lo que sucedió con la millonaria mansión que ella misma diseñó y se encuentra deshabitada? La historia del sueño arquitectónico que se convirtió en pesadilla.
Corría el año 2011 cuando la diva decidió invertir unos cuántos millones de dólares en la construcción de una nueva propiedad en Uruguay, ubicada a 15 kilómetros de la laguna Garzón. Trabajó mano a mano con el arquitecto y aprobó hasta el último detalle de la mansión en la que, según ella misma confesó, soñaba con pasar el resto de sus veranos e instalarse allí una vez retirada de la televisión. Pero algo sucedió y la conductora pasó sólo un verano antes de ponerla a la venta.
Cara y alejada de todo, la propiedad es difícil de vender. La conductora se resignó y bajó el precio: pide diez millones de dólares, lo que representa sólo el valor de las 101 hectáreas de la propiedad. La casa se llama La Tertulia, nombre que según le reveló Giménez a la revista Hola, eligió porque es “un término que remite a los tiempos de la colonia, cuando las señoritas hacían tertulias y se sentaban todas en un living donde mantenían largas charlas”.
La mansión tiene 500 metros cuadrados.
La pileta es de piedra.
El terreno tiene 101 hectáreas, valuadas en diez mil dólares cada una.
