Irán enfrenta una crisis de derechos humanos extrema con hasta 30.000 posibles muertes tras las protestas de enero. Bajo un apagón de internet, el régimen militariza la represión mientras el mundo denuncia una masacre sin precedentes.
Irán enfrenta una crisis de derechos humanos extrema con hasta 30.000 posibles muertes tras las protestas de enero. Bajo un apagón de internet, el régimen militariza la represión mientras el mundo denuncia una masacre sin precedentes.