Nunca es tarde rememorar aquella guerra de Malvinas del año 1982, porque pasaron 35 años de memorias olvidadas, de chicos que fueron entregados a las fuerzas inglesas, que no se imaginaron encontrar en el continente de las islas Malvinas, con niños vestidos de soldados que fueron a combatir y a defender nuestro pabellón celeste y blanco, con la sangre de los muchos de nuestros soldados que jamás imaginaron que se iban a enfrentar a un combate por demás desigual y con un solo objetivo, recuperar las islas Malvinas sea como sea.
Podemos estar de acuerdo o no, por los hechos que se sucedieron aquel mes de abril de 1982, cuando los soldados argentinos irrumpieron la paz en las islas y tomaron e hicieron flamear el pabellón nacional en un territorio que siempre fue disputado por Argentina e Inglaterra, pero que nadie va a entender porque este conflicto de tantos años, iba a concluir con una atroz batalla donde las fuerzas inglesas terminaron desembarcando de forma masiva y concluyendo con el rendimiento del ejército argentino, que mas no podía aguantar tanta desigualdad.
Por aquellos años, los medios de comunicación no eran demasiado claros para informar a una sociedad por demás golpeada, ya que entrar en guerra por la posesión de las Islas Malvinas, a nadie se le había pasado por la cabeza que esto irremediablemente terminaría con un conflicto por demás politizado, por los gobiernos imperantes en esa época. Por un lado el gobierno militar de turno en la República Argentina, con un general del ejército, que no supo valorar al soldado, a quien tristemente lo entrego a manos enemigas, porque no lo doto del equipamiento adecuado, para enfrentar un combate en serio y no ficticio y que salió a los balcones de la casa rosada, a sentirse importante dentro de la euforia desbordante de un país, que quería ayudar a los soldados con lo que pudiera, pero que a la postre solo fueron intentos fugaces, porque nuestros soldados sufrieron más de la cuenta, y debieron luchar siempre en la adversidad.
Las noticias de los canales de televisión hacían una crónica de los hechos que estaban ocurriendo en el continente, como si fuera una serie de televisión, nunca respetaron a esas familias quienes se sentían abatidas, porque sus hijos estaban defiendo a la patria, y los titulares decían que habíamos derribado un avión o habíamos hundido un barco enemigo, no era la guerra de quien derriba más o menos, eran nuestros soldados, sangre de chicos que quizás jamás volverían a ver a sus padres, abuelos y hermanos, no pudieron ser tan crueles de dejarlos a la intemperie, no abastecerlos de comida, del armamento adecuado, pero siempre va a estar la duda, que a pesar de haber pasado tantos años, todavía hay un país, que sigue pidiendo respuestas por el accionar de algunos personajes del ejército argentino y en especial del presidente de la nación de ese momento, que nos quería hacer creer que los ingleses iban a venir a pasear al continente y que nosotros por el contario con esa soberbia de nuestros gobernantes, no les íbamos a dejar pisar ni un metro cuadrado del territorio argentino y tuvimos que desistir de continuar esta absurda y aberrante guerra, con tanta desigualdad, pero siempre hay una esperanza de volver a reconquistar las islas Malvinas, pero no por la fuerza y menos pensar con un acto bélico.
Lo que se rescata a pesar de que fallecieron niños argentinos que hoy son recordados como verdaderos héroes, en todos los estamentos de las fuerzas armadas y ejército, que supieron defender con su vida, el pabellón nacional y dejar bien en claro que si las condiciones hubiesen sido más parejas, los resultados hubiesen sido de otra manera, pero esto no fue una guerra de mentira, fue un combate real del cual no tenemos que volver enfrentarnos con ningún país limítrofe, ojala la vida nos dé tiempo para volver a ver izada la bandera celeste y blanca en las Islas Malvinas.
