Todos los habitantes de nuestro país llegamos al final del año y los mismos fantasmas que no visitaron el año anterior, vuelven a rondar a diario, como lo son el desempleo, el aumento de la canasta familiar, el alto de costo de vida, los sueldos apretados porque según los gobernantes si se incrementan aparece la inflación y cuando se engrosan los funcionarios solo es gordura de billetera, el valor de los impuestos, y un sin número de cosas que nos pasan a diario a cada uno de los habitantes de esta hermosa tierra.
Esta película la venimos viendo desde hace mucho tiempo hasta estos tiempos, ya llega el final de un nuevo año y las cosas fueron fluctuando entre bueno y malo y siempre el hilo se fue cortando por el más débil, pero hay que tener la entereza y la convicción de que se puede mejorar el estilo de vida, y no ser tan sufrido el último mes del 2016, creo que la unión hace la fuerza como dice el dicho, pero de manera honesta, cordial, con buenas intenciones y dando amor y manteniendo la fe, podremos mejorar esto.
Siempre el último mes de año nos pone en la medianera de si hemos hecho las cosas bien, nos faltó algo o en su defecto no pudimos obtener los resultados o metas anheladas en el inicio de enero y siempre es bueno ser autocritico y saber mirar hacia adentro y no tanto al vecino de enfrente que siempre cambia auto, se va de vacaciones, compra un campo, se hace una nueva vivienda y nosotros lo pasamos criticando, envidiando y no hacemos algo más sensato, lo felicitamos y hacemos nuestra vida, ponemos las energías del lado nuestro y no las gastamos en chismeríos, esto nos brindaría menos celos y envidias y más tranquilidad por lo que nosotros hacemos y no por lo que hacen los demás.
Es importante no desviar la mirada es estas festividades, viene muy sano volver a creer en la amistad, en el amor, en que estas fiestas es la venida del señor Jesucristo y no la gran fiesta del alcohol, las drogas, del libertinaje, por el contrario, no tiene que entrar en la cabeza que debemos hacer un análisis de lo que ha pasado y tener la mente y el corazón en pasar unas fiestas en paz, deseando lo mejor a quienes forman tu grupo familiar y a aquellos que no viven más juntos, desearles a ellos una hermosa noche buena y una feliz navidad, porque somos personas y nadie está atada a otra y debemos tener en claro que tenemos derechos y deberes que cumplir y así podremos intentar cambiar nuestra forma de vida, aunque al no ser perfectos tendremos nuestros errores, que siempre podemos revertir.
Ojala este mes sea para pensar y reflexionar en que cosas erramos y cuales acertamos y cuál es el camino adecuado que debemos seguir y no lamentarnos al momento de levantar las copas del brindis y darnos cuenta que solo estamos y que ni el perro este con nosotros.
Por Hector Orozco
