Siempre vamos a encontrar en la etapa de la juventud, es cuando nos empezamos a formar nuestro carácter, nuestra forma de ser, y sobre todo asomamos nuestra nariz a lugares que antes estaban prohibidos o que no daban con la edad que teníamos.
Pero en esta etapa de la vida donde el NO es SI y ese es el momento en que empezamos a romper con los estereotipos impuestos por nuestros progenitores o por los sistemas que imperan en nuestra sociedad, que al ser por demás tradicionalista, deja de ver que los jóvenes tienen que ir cubriendo aquel lugar dejado por las demás generaciones que ya vivieron ese instante de euforia y rebeldía, que a todos en menor o mayor medida hemos también cruzado la línea de lo bueno y lo malo.
En estos tiempos donde las cosas de la vida de los adolescentes se les hace por demás placentera y donde esas libertades expresadas de distintas maneras, hace que los jóvenes no se den cuenta que hay que quemar las etapas de la vida, como dicta el sentido común, y eso evita problemas que en tiempos pasados, por vergüenza o timidez, nadie se animaba a conversar y menos hacerlo público.
Los tiempos trascurren pero los valores inculcados por nuestros abuelos y padres, marcan un cambio en las conductas de los jóvenes quienes son arrastrados por aquellas personas inescrupulosas, que ven a simple vista las falencias que la misma edad denota, pero que la apariencia no deja ver en claro qué edad tiene o cual quiere tener.
Siempre hay que estar preparado, porque los chicos quieren ser agradables a la vista de un varón o una mujer y pierden su propia identidad, no es lo mismo salir en grupo y sentirse importante y de seguir al líder de la barra, como chancho para el chiquero, porque no miden las consecuencia de los terribles problemas que se pueden encontrar, pasa que primero están los amigos y luego la familia y la rebeldía mal entendida puede llegar a cambiarle la vida no solo a un grupo de adolescentes, sino que puede lograr la masificación del grupo y sacarlo para los lugares más oscuros de la vida.
En la actualidad ya no hay diferencias si en mujer u hombre, ambos beben de forma desenfrenada, ni que hablar del consumo de sustancias prohibidas, que solo los saca del mundo terrenal por un instante, pero no se dan cuenta que los termina aniquilando de uno en uno y cuando la luz roja, brilla por demás ya es demasiado tarde, ojala tengamos un poquito de amor hacia nuestros hijos, nietos y jóvenes de nuestro entorno para poder encaminarlos a un mundo mejor y donde se puedan desarrollar como corresponde y no que queden como zombis deambulando por las calles a horas inapropiadas y dejando una imagen muy poco convincente de que estamos en el camino correcto, hay que evitar que nuestros chicos se maten a si mismo y no permitirles que otras personas decidan por ellos y que lindo es vivir sin presiones, en libertad y en conjunción con tus pares, la vida se ve y se siente de otra manera, no dilapiden su juventud y vívanla en paz y armonía.
Por Hector Orozco
