MELBOURNE.- Había muchas cosas en juego. Y Caroline Wozniacki las pudo lograr. La danesa se despojó de una gran espina que tenía atravesada desde que irrumpió en el circuito grande. A los 27 años, conquistó su primer trofeo de Grand Slam luego de haber estado muchos años detrás de ese sueño y haber perdido dos definiciones. En la final del Abierto de Australia, derrotó por 7-6 (7-2), 3-6 y 6-4 a la aguerrida Simona Halep, que en octubre de la temporada pasada había desplazado de lo más alto a la española Garbiñe Muguruza. Ahora fue la rumana quien le cedió el número 1 del ranking a Wozniacki (había ocupado ese lugar por última vez hace seis años, el 29 de enero de 2012). Además, la campeona se llevó un premio de 4 millones de dólares australianos (US$ 3,2 millones).
Caroline Wozniacki, la campeona de Australia que hizo un culto de la perseverancia y además volvió al N°1 del mundo
