El ex presidente, ganador anoche en primera vuelta, no tiene asegurada su victoria el 17 de diciembre, frente al oficialista Alejandro Guillier.

Después de una noche de festejos para algunos, de reflexión para otros, de sorpresas y expectativas, Santiago de Chile retomó hoy su ritmo habitual, con tránsito cargado y el sol a pleno. Pero, luego de las elecciones presidenciales de este domingo, comienza ahora una intensa carrera de negociaciones de cara a la segunda vuelta, el 17 de diciembre, en las que se enfrentarán el conservador Sebastián Piñera, de 67 añosy el senador de la alianza oficialista de centroizquierda Alejandro Guillier, de 64. Y el desafío no será sencillo, a la luz de unos resultados diferentes a los que vaticinaban las encuestas y que ya no aseguran un triunfo del ex presidente.

El 36,64% que obtuvo Piñera -muy lejos del 45 o 48% que se esperaba- lo obligará a trabajar duro para sumar apoyos de sectores que hasta ahora le han dado la espalda. Guillier, a su vez, con el 22,7% de los votos deberá seducir a la enorme masa de chilenos que optaron por candidatos de la izquierda más radical y expresaron su desconfianza en los políticos tradicionales.

Y aquí la clave estará en lo que harán los votantes de la periodista Beatriz Sánchez, de 46 años, líder del Frente Amplio (FA), que se convirtió en una de las estrellas de esta elección, con el 20% de los votos, cuando las encuestas la habían situado en un tercer lugar muy lejano a Guillier, con menos del 10%.

Segundo. El senador oficialista Alejandro Guillier enfrentará a Sebastián Piñera en segunda vuelta, el 17 de diciembre. /AP

Pero el FA también pisó fuerte en la elección parlamentaria y logró entrar al Congreso con 20 diputados y un senador, de la mano de una nueva ley electoral que implementó un sistema proporcional, que rompió con el bipartidismo que reinaba desde hace décadas.

Festejos. La candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, quedó fuera del balotaje pero celebró el 20% de votos obtenidos en las elecciones del domingo en Chile. /EFE

“La elección de diciembre será más incierta de lo que se esperaba, pues se vio una diferencia importante en relación a lo que habían adelantado las encuestas”, señaló a Clarín el cientista político Marcelo Mella, de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile.

Las últimas encuestas se habían realizado hace más de dos semanas, porque la ley chilena no permite que se difundan encuestas desde 15 días antes de la elección.

Lo cierto es que ahora se abren “dilemas estratégicos muy interesantes pero a la vez muy complejos para los que hacen política”, interpretó Mella.

Piñera ya hizo un guiño, el mismo domingo a la noche, a los votantes del candidato de ultraderecha José Antonio Kast, un admirador de Augusto Pinochet que también sorprendió con casi el 8% de los votos el domingo.

“Pero la suma de todos sus votos más los de Kast no le alcanzarán para ganar en segunda vuelta. Piñera necesitará además conquistar votos, por ejemplo, de la Democracia Cristiana. Pero es un equilibrio de fuerzas muy difícil”, según Mella.

De hecho, Carolina Goic, la candidata de la DC, que por primera vez desde 1990 se presentó por fuera de la alianza de centroizquierda y obtuvo un 5% de los votos, reconoció que fue un “mal resultado” y adelantó que no votará a Piñera.

Para Guillier, un periodista de radio y TV que llegó hace pocos años a la política, tampoco será fácil sumar apoyos. Aunque está claro que gran parte de los votantes de Sánchez no votarán a Piñera, hay que tener en cuenta que el Frente Amplio es un espacio muy diverso, que incluye a ecologistas, humanistas, comunistas y varios grupos radicales que no están dispuestos a apoyar al representante de un gobierno al que critican con dureza y al que exigen reformas sociales mucho más profundas que las que ha aplicado Michelle Bachelet.

El sociólogo Augusto Varas, de la Fundación Equitas, coincide en que no está claro quién podrá ganar en la segunda vuelta. Y remarca que la elección del domingo mostró una gran polarización en Chile. “Nunca, desde 1990, habíamos tenido propuestas tan polarizadas, como las de Sánchez, desde la izquierda, y Kast, desde la derecha”, explicó a esta enviada.

Piñera y Guillier tienen un arduo trabajo por delante. En las próximas cuatro semanas deberán mostrar gran cintura política en un juego muy complejo en el que todos deberán ceder y negociar.

¿Qué te pareció la nota?

👎 0
👍 0
0%

Satisfacción Satisfacción

0%

Esperanza Esperanza

0%

Bronca Bronca

0%

Tristeza Tristeza

0%

Incertidumbre Incertidumbre

0%

Indiferencia Indiferencia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *