Una marcha apoyada por el Papa Francisco y por Donald Trump
La convocatoria de este año contó con el apoyo expreso del Papa Francisco y también con el respaldo del presidente de EEUU, Donald Trump (“tenéis todo mi apoyo”, dijo en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter). Por primera vez un vicepresidente de EEUU participó en la marcha. Mike Pence se dirigió a los asistentes en un valiente discurso en el que criticó la decisión de la Corte Suprema de EEUU de legalizar el aborto en 1973: “Hace 44 años la Corte Suprema se alejó del primero de los ideales de nuestra Declaración de Independencia: la vida“.
Más de 58 millones de hijos por nacer asesinados en EEUU desde 1973
La marcha contó con participación española: estuvieron allí el presidente de HazteOir.org, Ignacio Arsuaga, y miembros de la plataforma CitizenGO llegados desde nuestro país para respaldar a los defensores de la vida de EEUU. La importancia de la causa merece esos apoyos internacionales: en 44 años el aborto legal ha matado a más de 58 millones de hijo por nacer en este país, un auténtico genocidio que no sólo ha sembrado la muerte entre sus víctimas directas, sino también el dolor y el sufrimiento de millones de madres, a menudo engañadas o forzadas para que aborten. El más claro ejemplo de ello es Jane Roe, la indigente que fue engañada y utilizada por activistas proaborto para promover aquella causa judicial, y que hoy se muestra arrepentida de aquello y lucha por el restablecimiento del derecho a vivir desde la concepción.
La organización estudiantil provida Students For Life publicó anoche un vídeo a cámara rápida que resume en un minuto y medio la enorme manifestación que recorrió Washington DC:
