Tras encontrar con vida a los 12 niños y su profesor atrapados desde hace nueve días en una cueva de Tailandia, los equipos de salvamento buscan la manera más “segura” de rescate en unas tareas que podrían demorarse “meses”.
El grupo fue encontrado en un terreno elevado cerca del agua que inunda los pasadizos y a unos cuatro kilómetros en el interior de la cueva, donde ingresaron el pasado 23 de junio.
El gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, confirmó que ninguna de las víctimas sufre problemas críticos de salud, tras ser examinada por un grupo de médicos que seguirá de cerca la evolución del grupo.
El principal impedimento para sacar a los chicos, son los numerosos y estrechos pasadizos inundados a lo largo de la cueva, la cuarta más larga de Tailandia, con unos 10 kilómetros de longitud y frecuentes cambios de nivel.
“Tratar de llevar a no buceadores a través de la cueva es una de las de las situaciones más peligrosas posibles, incluso si es relativamente fácil”, apunta Anmar Mirza, uno de los voluntarios internacionales que ha liderado la misión, recoge el diario “Bangkok Post”.
Los servicios meteorológicos, no obstante, alertan de la llegada a la región de nuevas fuertes precipitaciones que pueden demorar las tareas de rescate durante la época monzónica, que finaliza en octubre.
Fuente: La voz
