Sin misas pero con confesiones y rezos individuales. Tras más de 50 días de cuarentena, las Iglesias católicas y los templos religiosos podrán reabrir sus puertas para que asistan los fieles.
La decisión la tomó el gobierno nacional y la medida tendrá alcance para todo el país aunque, por determinaciones locales, la cuarentena se había flexibilizado en algunas provincias.
Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, recibió este lunes en Casa Rosada a la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina que comparten Monseñor Oscar Ojea, al Cardenal Mario Poli y al Monseñor Carlos Malfa, respectivamente presidente, vicepresidente y secretario de general la entidad.
Cafiero estuvo acompañado por el canciller Felipe Solá y al secretario de Culto Guillermo Oliveri, anticipó la decisión de que las iglesias y templos puedan “abrir sus puertas para la asistencia espiritual a los fieles y los rezos individuales”.
Serán, desde inicio del aislamiento social el 20 de marzo pasado, las primeras “prácticas de fe” que estarán autorizadas en las iglesias y templos de nuestro país.
Sin embargo, no estarán permitidas las misas ni los congregaciones. La cúpula eclesiástica dijo que trabajar para diseñar los protocolos de salud que se aplicarán cuando se reanuden los servicios religiosos.
En la reunion desarrollada en Casa Rosada, también se analizó la situación de los villas y barrios vulnerables frente a la pandemia del COVID-19, preocupación que ganó visibilidad en los últimos días ante la aparición de casos positivos en las villas 31 y la 1.11.14.
Cafiero repasó con los referentes religiosos la tarea de la Iglesia en los barrios de todo el país “para brindar asistencia a los sectores más vulnerables”.
Se analizaron, según la información oficial, las consecuencias sociales y económicas que surgieron a raíz de la lucha contra la pandemia, acordando que lo más importante es la salud y preservar la vida de la gente.
En ese sentido, se remarcó “la organización conjunta con municipios y organizaciones de distintas partes del país, lo que permitió resolver muchas necesidades sanitarias que surgieron a partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio”.
Además, definieron que todas las iglesias del país abrirán sus puertas para que los fieles puedan confesarse y asistir a los tempos.
Clarín.-
