La Justicia confirmó este martes que el cuerpo hallado asesinado y quemado el domingo en el distrito de El Algarrobal, Las Heras, pertenece a un policía de Mendoza, como se sospechaba desde el lunes por la tarde.
La víctima fue identificada oficialmente como Ricardo Daniel Requelme, de 31 años y con destino en el sector de mantenimiento Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) desde hacía poco tiempo.
La familia del efectivo había radicado una denuncia por averiguación de paradero el lunes por la tarde en la fiscalía de Homicidios de Claudia Ríos, que lidera la instrucción, porque hacía dos días que no lo veía.
La representante del Ministerio Público solicitó que se le extrajeran muestras genéticas a una hermana del uniformado y este martes por la tarde trascendió que el cotejo había resultado positivo.
Al mismo tiempo, se logró extraer huellas dactilares y la conclusión fue la misma.
En la puerta del Palacio Policial de Belgrano y Peltier, donde funciona la fiscalía de Homicidios, se vivieron momento de tensión, luego de que la magistrada informara a la familia que el cadáver era de Requelme. Abrazos y llantos buscando explicación se fundieron en la explanada del edificio.
Confirmada la identidad de la víctima, los pesquisas de Investigaciones y de la Justicia profundizaron la causa para intentar llegar a determinar quién o quiénes fueron los autores del hecho y cuál fue el móvil, que fue calificado como “mafioso” por fuentes consultadas. Y, para avanzar en la incorporación de pruebas, iniciaron un rastrillaje sobre los últimos movimientos del policía del grupo GRIS.
Supieron que fue denunciado por violencia de género en abril y que la Inspección General de Seguridad (IGS) había pedido la suspensión de funciones. Sólo restaba que la Junta de Disciplina del Ministerio de Seguridad definiera su situación administrativa.
Es más, cumplía tareas sin el arma reglamentaria. Además, sacaba servicios extraordinarios en una pizzería y una importante red de panaderías y cafeterías.
Al mismo tiempo, trascendió que Requelme podría tener deudas de dinero con un grupo de personas de la comuna de Las Heras. Esos compromisos económicos, trascendió por fuentes consultadas por este diario, estarían relacionados al consumo y al comercio de estupefacientes.
Por lo menos así se lo expresó la semana pasada el efectivo a un colega que tuvo contacto con él, y, los pesquisas avanzaban sobre esa hipótesis para intentar dar con los autores del hecho. “Una sola persona no pudo haber cometido ese ataque”, explicó un efectivo con vasta experiencia en la fuerza.
Lo cierto es que la causa estaba en los primeros pasos y la fiscal Ríos iba a esperar la incorporación de más elementos para avanzar en una hipótesis concreta.
Una serie de testimoniales y resultados de análisis forenses llevaron las primeras fojas de la causa.
