“En el INCAA sobrevive un bolsón de corrupción muy fuerte”. En abril de 2017, en medio de la conmoción por la salida del entonces presidente del instituto, Alejandro Cacetta, el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, advertía que no se habían terminado los negociados internos. Pese a las reformas en materia de transparencia y los últimos escándalos, todavía aparecen resabios de lo que funcionó durante años como una caja política millonaria.
Las autoridades del INCAA acaban de suspender la contratación de la empresa Century Green SA, a cargo de la limpieza de todos los edificios que dependen del instituto. Una denuncia interna, a la que tuvo acceso Infobae, vincula esa firma de manera directa con el presidente de Ferro Carril Oeste, Carlos Daniel Pandolfi, un hombre ligado al kirchnerismo, y su actual pareja, Paula Delmoro, empleada del área de compras del instituto.
Century Green fue creada en 2004 con dos socios, Patricio Agustin García Chapuis y Andrea Fabiana Braunmuller. Dos años después, ingresó como director suplente Carlos Fernando Pandolfi, hijo del presidente de Ferro. Según registros societarios a los que tuvo acceso Infobae, el 25 de abril de 2014, el joven fue ratificado en su cargo. Ese mismo día se aprobó la gestión del directorio con la presencia de sus accionistas. El acta lleva la firma del contador Julio César Jimenez, el mismo que inscribió la empresa American Tape y Seguridad Integral Empresaria S.A, encargada de la seguridad del edificio Le Parc, donde vivía el fiscal Alberto Nisman.
Según bases de datos comerciales, Century Green tiene entre 65 y 75 empleados y una facturación anual de entre 10 y 50 millones de pesos.
En el INCAA, Century Green ingresó en 2009 luego de ganar una licitación y actualmente estaba contratada bajo la modalidad de legítimo abono. Fuentes oficiales confirmaron que prestaba servicios en tres edificios de oficinas, en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (Enerc) y en la Sala Gaumont.
Infobae se contactó ayer con el entorno de Pandolfi para que pudiera dar su descargo, pero dijeron que está de viaje en el exterior.
Hasta 2013, cuando mudó su sede social a Caballito, la empresa de limpieza declaraba domicilio en Hipólito Irigoyen 440, piso 2, frente a Plaza de Mayo. En esa misma dirección funcionan al menos dos empresas del presidente de Ferro: Agrojade SA, vinculada al negocio agropecuario, y Meresis SA, donde se asoció junto a Jorge “Topo” Devoto, ex publicista de Néstor Kirchner.
En ese mismo domicilio, Devoto registró otras dos sociedades, Surcone SA y Tochineki SA, la productora con la cual se llevó a cabo el documental sobre la vida de Néstor Kirchner.
El film se estrenó en noviembre de 2012 en el estadio Luna Park, y se transformó en un “reivindicación” de la militancia kirchnerista. “La película se hace dos veces para que dos personas (Devoto y Navarro) queden bien con una (por Cristina). Es uno de los dispendios más grandes de plata de Occidente. Contrataron a dos directores (Adrián Caetano y Paula De Luque), rodaron 180 (…) No tenía la menor importancia el espectador. Si cuando estrenaron la de De Luque compraron las entradas y los cines estaban vacíos… Las intendencias compraban entradas. Es un proyecto tan disparatado que es un gran reflejo del clima de demencia que se vivió en algunos sectores del kirchnerismo”, opinó el periodista Gustavo Noriega en una entrevista con Infobae.
El documental de la polémica se terminó cuando el INCAA estaba a cargo de la ex esposa de Devoto, Liliana Mazure (en la foto con Cristina). Con varios procesamientos y denuncias en los tribunales Comodoro Py, la ex funcionaria solía bromear que tenía un guión escrito para filmar la vida de su ex marido: “Topo, de San Martín a París”.
