María Lourdes Arangio, la mujer cuyo cadáver fue hallado este martes envuelto en frazadas en el barrio porteño de Colegiales, murió de una congestión y un edema agudo de pulmón, según los resultados preliminares de la autopsia, en la que los forenses no observaron signos de una muerte violenta, informaron este miércoles fuentes de la investigación.
Crónica
