Tras varios años de búsqueda, la Gendarmería Nacional, bajo los lineamientos del Ministerio de Seguridad Nacional, detuvo a Antonio “Toño” Castillo, el mayor proveedor de cocaína del norte del país. El trabajo se realizó en conjunto con la Policía Nacional de Bolivia, país donde se encontraba el narcotraficante.
“Luego de años de búsqueda, una exhaustiva investigación de la Fuerza dio con el paradero del importante narco, que contaba con un pedido de captura internacional por tráfico de drogas”, explicaron desde la cartera de Seguridad.
Esta detención es una de las más importantes de la gestión de Patricia Bullrich. La investigación comenzó en agosto de 2014, cuando el Escuadrón 20 de la Gendarmería Nacional decomisó, en una serie de operativos, 170 kilogramos de cocaína y detuvo a varios narcos involucrados. Una de ellas, la mujer del Toño Castillo.
En diciembre del 2014, en tanto, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detuvo a una ciudadana boliviana en Ezeiza que intentaba pasar cocaína entre su ropa. A partir de allí se realizó una extensa investigación que terminó con el megaoperativo “Lagarto Blanco”: 30 allanamientos, 24 detenidos y 235 kilos de cocaína. Era la misma cocaína, pero no había rastros de Antonio Castillo.
El tercer encuentro fue en 2015, en Lomas de Zamora, cuando uniformados de la PSA interceptaron una camioneta que simulaba ser de mudanzas pero que, en un doble fondo en la parte trasera, ocultaba 400 kilos de cocaína. El modus operandi se repetía: ingresaban por Salta desde Bolivia y buscaban introducir el estupefaciente en el conurbano bonaerense. En diciembre, lograron secuestrar otros 200 kilos de droga y detener a cinco narcos.
A partir de la información recopilada con todos los antecedentes, la Gendarmería y los efectivos de la Unidad de Investigaciones, en coordinación con la Policía Nacional de Bolivia, lograron encontrar a “Toño” Castillo, el mayor proveedor de cocaína del norte.
