El salto se vio más claro en el segmento mayorista, que es donde operan los bancos y las grandes empresas. Allí, no había pasado la primera media hora de la jornada cuando la moneda ya cotizaba con un alza de $ 1,11, a $ 29,24. Así, se daba la extraña situación de que el dólar mayorista estaba más caro que el minorista en algunas entidades.
Esta semana las acciones y los bonos se derrumbaron, el dólar recuperó la tendencia ascendente después de la “pax” de julio y el riesgo país se disparó a los 633 puntos el jueves.
