La impronta de Joan Manuel Serrat en la memoria colectiva de Mendoza trasciende lo estrictamente musical para instalarse en el terreno de los valores y la identidad; es por ello que la Universidad Nacional de Cuyo formalizará esta semana la entrega del título de Doctor Honoris Causa a “Joan Manuel Serrat i Teresa”, destacando su compromiso inquebrantable con la libertad, la diversidad cultural y los derechos humanos. Según la resolución académica, la distinción no solo celebra su maestría artística, sino también su coherencia como referente ético y su capacidad para convertir la canción en un puente de sostenibilidad ambiental y ética pública.
La celebración de su legado se extenderá durante tres jornadas consecutivas, comenzando el próximo jueves 12 de marzo a las 21:00 en la Nave UNCUYO. Allí, la Orquesta Sinfónica de la Universidad, acompañada por el Coro de Cámara, el Coro de Jóvenes y solistas invitados, presentará el concierto “Folclore Sinfónico”.
Esta gala servirá como antesala musical al acto oficial de entrega del doctorado, que tendrá lugar el viernes 13 al mediodía en el mismo recinto, marcando el punto cúlmime de la visita institucional del artista a la provincia.
Desde los nombres de “Lucías” e “Irenes” que pueblan la región en honor a sus versos, hasta los artistas locales que hoy lo reivindican como un maestro de la palabra, el “Nano” representa un refugio frente a la opacidad de las tendencias actuales. Su regreso a Mendoza permite reconectar con historias personales cocinadas al calor de clásicos como “Tu nombre me sabe a hierba” o la profundidad nostálgica de la “Balada de otoño”, reafirmando que su poesía sigue siendo un faro necesario.
El cierre de esta histórica visita se producirá el sábado 14 a las 19:00 en el Auditorio Ángel Bustelo. Bajo un formato de conversatorio, Serrat mantendrá un diálogo abierto y cercano con la audiencia, permitiendo que el público mendocino se encuentre cara a cara con el hombre detrás del mito.
Esta instancia de diálogo busca despojar las formalidades académicas para centrarse en la calidez de un artista que, a pesar de las décadas, sigue eligiendo caminar de la mano con su pueblo, demostrando que la ética y la estética pueden convivir en una misma canción.
