“Costó, pero finalmente se abrió a responder todas las preguntas”. Así describió la actitud de José López una fuente judicial que estuvo presente ayer en la audiencia en la que el ex secretario de Obras Públicas amplió su declaración ante el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio, para ser aceptado como arrepentido.
Esa disposición le valió que, esta tarde, el magistrado homologara finalmente el acuerdo al que habían llegado el ex funcionario kirchnerista y su abogado, el defensor oficial Gustavo Kollman. Se convirtió así oficialmente en imputado colaborador y su declaración fue incorporada formalmente al expediente.
Si el acuerdo entre López y el fiscal no era homologado por el juez, lo que había revelado no podía ser utilizado de ninguna manera en la causa.
La audiencia fue “cordial” y “satisfactoria”, y la información aportada por López fue “sustanciosa”, le dijo a Infobae uno de los presentes en el despacho del fiscal, en el 5to. piso del edificio de los Tribunales de Comodoro Py.
“López llegó con temor, luego de haber dado el salto de salir a hablar”, afirmó la fuente. Muy pulcro en su aspecto, con las uñas debidamente cortadas, y tranquilo, accedió a responder cada una de las cuestiones puntuales sobre las que el juez le pidió precisiones o le pidió que se explayara. Bonadio basó sus preguntas en la primera declaración ante Stornelli, en la que el ex secretario había pedido convertirse en arrepentido.
A López, no obstante, le costó relajarse del todo. Lo evidenció su reacción seria ante una ironía del juez, luego de que contara cómo había elegido a su primera defensora, Fernanda Herrera, conocida como la abogada “hot”. Según relató una fuente que estuvo presente en la audiencia, López explicó que le dieron a elegir entre dos tarjetas, la de un abogado hombre y la de una profesional mujer, y que López eligió esta última, pese a que no conocía a ninguno de los dos.
