Presentaría un escrito con el argumento de que el alquiler de inmuebles no es un delito.
Una vez más, Lázaro Báez será indagado hoy en otra causa donde se lo investiga por sus negocios con la familia Kirchner. En la causa Los Sauces SA, el Grupo Austral representó el 23 % de la facturación de la sociedad. El empresario K en principio presentaría un escrito donde, según pudo saber Clarín, señalará que la causa “es una duplicación artificial de otras causas”, remarcando que el “alquiler de inmuebles no es un delito”, y reforzando el planteo de sus hijos, señalará que las órdenes de sus empresas provenían de él, “lo que no constituye ningún delito”, remarcó su abogado Maximiliano Rusconi.Según la Justicia, la finalidad de la “organización” de la que, sostiene, participó Lázaro Báez y sus empresas fue “recibir dinero como ilegítima contraprestación por el indebido otorgamiento de la concesión de obra pública, de licencias habilitantes de juego y/o de áreas de la industria petrolera, e introducirlos en el mercado financiero procurando brindarle la apariencia de origen lícito”.
La defensa del empresario K remarcará que “no hay ninguna conducta ilícita en el alquiler de inmuebles” y que la causa Los Sauces SA presenta “una duplicación artificial de otras causas y su instrucción viola el principio de cosa juzgada”, señalando que Báez “está procesado por asociación ilícita en la causa que lleva el Juez Julián Ercolini”.
En el caso de Báez, que además fue responsable de construir dos complejos de departamentos que son propiedad de Los Sauces y que posteriormente sus empresas alquilaron, la facturación fue de unos $ 7 millones. Dicha suma fue abonada con cuatro de sus empresas: Valle Mitre ($ 2.836.724), Kank & Costilla ($1.999.431), Loscalzos y Del Curto ($1.691.580) y Austral Construcciones ($ 323.915). Así, el Grupo Austral representó el 23,33% de lo cobrado por Los Sauces SA desde 2009 a 2015.
Para la defensa del empresario K, estos vínculos comerciales “no representan ningún ilícito”. Sobre por qué Baez le alquiló a Los sauces SA, representando el 23% de la facturación, sostendrá que las acusaciones “muestran un desconocimiento de la actividad de la obra pública como rutas en Santa Cruz. Es entendible sin mayor esfuerzo que la gente no puede ser transportada día por día a su lugar de trabajo. Por ello es que se necesitan inmuebles en la provincia”, señalaron desde el entorno de Báez.
El juez Bonadio señaló, además, que por otros pagos realizados por Báez, la facturación ascendió a $ 10,14 millones. Respecto a la facturación, el Tribunal de Tasación de la Nación (TTN) determinó que los dos complejos construidos tenían un valor conjunto de $ 2.076.000 y los Kirchner pagaron $ 3 millones.
Los cheques librados por alquileres a favor de Los Sauces SA, eran por $ 19.360 cada uno y firmados por dos empresas. “Los cheques los firmábamos una o dos veces por mes, eran muchos y venían en cajas”, dijo Luciana Báez, la mayor de las hijas del empresario K. Estas operaciones están sospechadas de responder al presunto pago de coimas.
Para 2015 los mismos cheques ascendían a $ 32.670 cada uno. Con estas cifras, según los informes periciales Báez pagaba alquileres cercanos a los $ 8.200. Valores que según la Justicia “no guardan relación con las cotizaciones de mercado”.
El empresario K, insistirá en el planteo de la documentación que respalda los negocios con los Kirchner, y que no “está claro el hecho que se imputa”.
Aparte de estos alquileres, Báez y los Kirchner tienen un extenso historial de negocios: terrenos en condominio (el empresario K y Cristina Kirchner), 14 operaciones de compra – venta de terrenos y viviendas, construcciones de edificios, administración de hoteles, personal compartido entre sus empresas. ?
Fuente: Clarin
