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Los testeos como estrategia para ponerle freno a los contagios en el país está quedando rezagada frente a la rapidez con la que se está desplazando la pandemia por las provincias. La proporción de positivos sobre las pruebas para diagnosticar Covid-19 alcanzó estos días sus valores más altos desde marzo pasado al superar el 50% y sin que escalara la cifra diaria de testeos realizados en el país.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 10% de positividad es aceptable. Pero superarlo quiere decir que se está testeando de manera insuficiente. El valor ideal se ubica en el 5% o menos.

En el estado de Nueva York, por ejemplo, apenas el 1% de las 99.953 personas testeadas el viernes pasado resultó positivo. El 31 de marzo pasado, en cambio, con el sistema sanitario en máximo estrés por la pandemia, la mitad de los 15.701 testeos del día dieron positivo. Ese 50,4% fue la positividad más alta que registró ese estado de la costa este de Estados Unidos.

 

 

Acá, ayer, con una cifra de testeos similar (15.171), la positividad fue del 58% y la más elevada desde marzo pasado. Pero los fines de semana suele disminuir el trabajo en los laboratorios. El viernes pasado, con 25.098 tests que informó el Ministerio de Salud de la Nación, la positividad se ubicó en el 51%. El valor promedio es del 44%.

 

 

¿Por qué este indicador se mantiene tan alto en el país?

LA NACION no logró acceder hoy a una respuesta de parte de la cartera a cargo de Ginés González García. En tanto, los especialistas consultados coincidieron al señalar varios factores, incluida una falla en la coordinación de una estrategia nacional de testeos. Esto puede poner en riesgo los avances que logren las jurisdicciones en la interrupción de sus cadenas de contagio si aparecen nuevos brotes y falta capacidad local rápida para detectar nuevos casos y aislar a los contactos de manera oportuna.

Estrategia más ofensiva

“La OMS habla básicamente de que la estrategia de testeos (diagnósticos) de un país debe tener alrededor de un 5% de positividad. Acá tendríamos que haber desplegado una estrategia mucho más ofensiva, variada, planificada y articulada con las universidades y el sistema científico”, explicó Jorge Geffner, profesor titular de la Cátedra de Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. “Si no es posible llegar al 5% de positividad, lleguemos al 10%, porque cuando es más alto, del 40% o más, pueden darse dos posibilidades solamente”, agregó.

¿Cuáles son? Una es que se esté aplicando el operativo Detectar, de búsqueda activa de casos, en un área o una región, como fue en la Villa 31 de la ciudad o Villa Azul de la provincia de Buenos Aires. Eso eleva el número de positivos. “Pero cuando el porcentaje global se mantiene en un valor tan alto, quiere decir que el nivel de testeo es insuficiente. Eso es porque estamos testeando a los sintomáticos claros. Epidemiológicamente, como otros virus respiratorios están circulando poco, es muy posible que esos casos sean por SARS-CoV-2. Por lo tanto, hay que extender la capacidad de testeo”, sostuvo Geffner.

Dicho eso, aclaró que también debe acompañarse con un adecuado seguimiento de los contactos y las posibilidades de cumplir el aislamiento que corresponde, con un seguimiento médico para asegurar la atención temprana si aparecen síntomas que, con este coronavirus, pueden agravarse en pocos días. “Sin esto, ampliar la capacidad de testeos no tiene sentido”, indicó el investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (Inbirs/Conicet).

Ahí, se hacen entre 1200 y 1500 determinaciones de Covid-19 por día. “La disponibilidad de testeos la emplearía en el seguimiento de los contactos y la detección de nuevos focos en este momento -sugirió-. En la ciudad y los dos primeros cordones del conurbano, hay una estabilidad, que es muy alta, pero se mantiene. Pero en las provincias, los casos están avanzando y con velocidad. Hay poblaciones en el interior que están alejadas de las localidades con mejores recursos médicos y si el virus llega hasta ahí, será muy difícil controlarlo.”

Eduardo López, que integra el comité asesor nacional para Covid-19 y es jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, reclama desde hace meses aumentar la cantidad de testeos.“Es evidente que se testea poco. La Argentina es el país que menos tests hace en la región”, aclaró el infectólogo.

 

Pero también indicó que cuando el índice de positividad es alto, lo que significa que el virus está circulando en la comunidad, pueden influir dos motivos: la carga de los resultados negativos es imperfecta y esto reduce la proporción de positivos en el total de testeos, y, al testear menos, la estrategia se concentra en los individuos que tienen síntomas solamente.

“En la medida en que se haga más sensible la definición de caso sospechoso y se utilice el plan Detectar, se va a tener una mayor cantidad de positivos en una primera etapa hasta que empezarán a aumentar los negativos -detalló López-. La Argentina no está usando el plan Detectar como debiera. Ahora, con la aparición de las pruebas diagnósticas más rápidas, como la de antígenos u otras disponibles, es posible testear más, mejorar la logística y no tener retrasos diagnósticos con resultados en no más de 20 minutos.”

Por: Fabiola Czubaj

La Nación.- 

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