Aunque persiste la preocupación por la continuidad del viento en el transcurso de las próximas horas, todo parece indicar que la peor cara de la sudestada ya pasó para Mar del Plata en lo que va de este miércoles.
Fueron numerosos los inconvenientes por las adversas condiciones climáticas: árboles caídos, autos dañados, barrios sin luz, vallados y otras estructuras derribadas, conformaron parte del saldo de daños que contabilizó el Gobierno de Guillermo Montenegro desde la madrugada.
Hasta esta tarde, la ciudad registró la caída de unos 30 milímetros de agua. La situación, de todos modos, no llegó a ameritar evacuaciones de familias pero sí distintas intervenciones por parte de Defensa Civil, en conjunto con el Ente Municipal de Servicios Urbanos y las guardias de emergencia de la empresa Edea.
“Si bien el viento va a mermar bastante, las ráfagas se van a sentir hasta entrada la noche. La adversidad va a continuar, sobre todo en la zona sur. Desalentamos a la población cualquier salida que no sea importante, hay que circular con cautela”, pidió Rodrigo Gonçalvez, titular de Defensa Civil.
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