Por ley, al menos 30% de los candidatos para las elecciones legislativas deben ser mujeres, aunque crecen los pedidos por la paridad; la Argentina descendió en un ranking internacional que mide el rol femenino en el parlamento.
En el país, sólo cien de las 257 bancas de la Cámara de Diputados de la Nación están ocupadas por mujeres. Representan el 38%. En el Senado, el porcentaje es similar: 41,7% de los escaños los ocupan mujeres y 58,3%, hombres. Si bien estas cifras superan el cupo de 30 % que exige la ley nacional para las listas de candidatos en las elecciones, la representación femenina legislativa está lejos de la paridad que exigen muchas legisladoras y militantes feministas, que empiezan a observar que ese piso se convirtió en el techo que quieren superar.
La diputada por Libres del Sur Victoria Donda, hija de desaparecidos, quien milita desde los 17 años, tuvo que soportar en el Congreso le gritaran “trola” por la ropa que llevaba. Lo recordó en una entrevista con LA NACION y agregó que ese episodio le permitió poner en debate en ese mismo recinto cuestiones de género nunca antes planteadas. “¿Por qué, cuando una mujer usa un escote, es tildada de puta? ¿De dónde surge que una chica en minifalda quiere que la apoyen en el subte?”. Hace poco, también ella armó un revuelo mediático cuando amamantó en su banca a su beba de 8 meses. Entonces, se generó un debate acerca de la importancia de la lactancia materna y estuvieron quienes consideraron que había que prohibirla en lugares públicos.
