Son 500 hectáreas que producían ajo, cebolla, espinaca y albahaca en San Carlos. Se realizará el miércoles 4.
Con una base de $ 35 millones, una finca de 500 hectáreas irrigadas en la localidad sancarlina de El Cepillo, que supo ser usina productiva de la ex Industrias Matas SACI en Mendoza, sale a remate a principios de octubre y con su liquidación se cierra el círculo de activos que el desaparecido Jaques tenia en la provincia, aunque la quiebra aun debe completar el proceso con otros activos afuera.
De hecho, la subasta de la propiedad, que incluye deudas con ATM e Irrigación por casi $ 66.000 a concretarse el miércoles 4 de octubre próximo será la más importante. Pero a mediados del mismo mes se concretará otra de al menos 3 propiedades de San Juan, que componían el holding en su apogeo.
Así lo ordenó la jueza Olga Cortes, titular del 2do Juzgado de Concursos y Quiebras de Mendoza, dentro de la causa en autos 13-00864034-8, caratulados “Industrias J. Matas SCA. P/ Quiebra”. Además, junto a los síndicos se adoptaron recaudos para asegurar transparencia.
Contacto en Francia
Sea por el nombre que hay detrás, por el potencial productivo del lugar o simplemente por el trabajo previo de los martilleros para posicionarlo, a priori el remate empezó a concitar interés de otros lugares del país e incluso del mundo.
“Al menos 50% ha estado en producción bajo riego por goteo, lo que no significa que el resto, irrigada con aspersión, no lo sea. Tiene gran atractivo incluso para un proyecto hotelero”, explicó Juan Echegaray, uno de los tres encargados de la liquidación.
Como parte de las 500 hectáreas totalmente alambradas, tiene 3 pozos de riego y cañerías subterráneas, además de una casa de 80 m2 cubiertos, con 3 dormitorios, comedor con cocina, baño y servicio eléctrico. Y también corrales, tinglado parabólico y una estructura metálica con faltantes.
Para Echegaray “creció el nivel de consultas cuando la liquidación se destrabó, tras algunos intentos de los herederos por frenarla”.
Vecina del lugar es la bodega OFournier. Pero los que saben coinciden en que, más allá del potencial hortícola y vitivinícola, la postal integrada a la montaña podría explotarse como emprendimiento turístico.
En cuanto a la base estipulada, para los conocedores del negocio inmobiliario “es lo más aproximado a un valor real de mercado”. Lo comparan con otra propiedad lindante de 300 hectáreas que se transó recientemente en alrededor de U$S 3 millones, con lo cual el valor de la hectárea de la antigua finca de Matas arrancaría casi en la mitad.
La cercanía de la subasta también genera expectativa en la sindicatura de la quiebra. Es que el proceso viene de fracasar el 7 de setiembre con otros 3 inmuebles en Calingasta (San Juan), que no tuvieron postores.
Por eso, tras El Cepillo, volverán a la carga el próximo 12 de octubre. Se trata de una finca de 25 hectáreas ($ 3,3 millones), otra de 23 hectáreas ($ 3 millones) y la restante de 19 hectáreas ($ 2 millones).
Si todo resulta como se pretende, quedarán los últimos 3 inmuebles que alguna vez pertenecieron a Matas en la vecina provincia.
Exhibición y algo más
La propiedad, que supo producir ajo, cebolla, albahaca y espinaca, insumos habituales de la planta de procesamiento en Guaymallén, hoy es una empresa recuperada en manos de la Cooperativa de Trabajo La Terre, un grupo de 30 ex empleados intentan que sea el ave Fénix.
A propósito, Daniel Sauretti, su presidente, consideró que, más allá de la necesidad de asegurarse insumos, el remate no cambia el panorama futuro de La Terre.
“Lo único que tenemos es la fábrica, ya que la finca no esta incluida en la ley de explotación temporaria que nos permite trabajar. Además, se necesita un gran capital y el objetivo es, cuando podamos, comprar la planta”
Actualmente, los ex trabajadores y actuales socios se proveen con productores de San Carlos y las localidades de Corralitos y Colonia Segovia, en Guaymallén.
En plena etapa de deshidratado de espinaca, va por su segunda elaboración anual con buenos resultados: terminarán por procesar 800 mil kilos más que en 2016, para un total de 1,5 millón con destino a grandes industrias alimenticias como Molino Cañuelas, La Italiana e Indupac. Luego será el turno del ajo. En 2016 procesaron 300 mil kilos.
